Podemos impulsa una ley que obligue a Felipe VI a ir al Parlamento y permita inhabilitarle

Ni en el programa electoral de Unidas Podemos ni en el de sus socios de En Comú Podem aparecía una sola referencia a la llamada «ley del Rey», que nunca ha existido. Pero la formación de Pablo Iglesias aprovechará la rendija abierta que dejó el acuerdo de coalición con el PSOE para ahondar en un enfrentamiento cada vez más frontal a la Monarquía.

El grupo parlamentario morado está preparando una proposición de ley orgánica que pretende regular todos los aspectos relacionados con la Jefatura del Estado, incluso detallar un método legal para inhabilitar a Felipe VI.

Además, el texto pretende controlar la economía de la Casa Real, los gastos, ingresos y transferencias procedentes de los Ministerios; delimitar la protección legal del Monarca, con el objeto de que la inviolabilidad «no encubra posibles delitos»; controlar las actividades que se le prohibirían llevar a cabo; e incluso, eventualmente, incluir la convocatoria previa de un referéndum para cambiar el modelo de Estado.

¿Referéndum?
Pero lo que busca Podemos es mucho más cercano a convertir al Monarca en una especie de presidente de república por herencia. Así, el texto que preparan sus servicios jurídicos pretende que Don Felipe tenga que rendir cuentas anualmente ante el Congreso «como hace el Defensor del pueblo o el Fiscal general» y regular los supuestos de inhabilitación del Jefe de Estado.

Las fuentes oficiales de la formación morada a las que ha podido contactar este periódico no han querido dar más detalles. Pero EL ESPAÑOL ha podido saber que se está trabajando para que la norma legal que los de Iglesias impulsarán en el Congreso a la vuelta del verano también contemple la posibilidad de convocar un referéndum para consultar la ciudadanía sobre la posibilidad de un cambio de régimen, para que el modelo de Estado pasase a ser el de una república

Fuentes de Moncloa confirman «la evidente discrepancia» en relación a este asunto entre las dos formaciones que forman el Ejecutivo, y recuerdan que los asuntos en los que PSOE y Unidas Podemos mantenían posiciones antagónicas se dejaron fuera del acuerdo.

Así, el último de los 20 puntos del Protocolo de funcionamiento, coordinación y seguimiento del pacto prevé la gestión de «las discrepancias» para los que «los instrumentos previstos no fueran suficientes». Éstas deberían ser sólo «casos excepcionales», pero desde la salida del confinamiento proliferan las posiciones contrarias entre las formaciones de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.



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