Socios y rivales de Pedro Sánchez le exigen que deje de vanagloriarse ante el drama que vive España

Nueva intervención del jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Gobierno. Nueva ovación y paseíllo de su bancada que ha acudido en pleno este miércoles al hemiciclo para aplaudir a su líder, saltándose el acuerdo político establecido entre los portavoces para no asistir más del 50 por ciento de cada grupo. Y todo ello pese a que ayer la EPA reveló la destrucción de un millón de empleos y España es el país europeo donde más crecen los rebrotes.

La actitud de los socialistas ha estado, no obstante, en consonancia con la intervención que ha realizado el jefe del Ejecutivo. Sánchez ha presumido de que la «recuperación recién acaba de comenzar» pese a los negativos datos de empleo, a los que no se ha referido.
El líder socialista tampoco ha hecho alusión alguna al agravamiento de la situación sanitaria ante el incesante aumento de contagios por coronavirus ni a la crisis turística que amenaza con agravar la parálisis ecónomica. Sánchez comparece este miércoles ante el Congreso para dar cuenta de los últimos consejos europeos y del acuerdo para el paquete de ayudas al Covid-19.

El jefe del Gobierno ha vuelto a sacar pecho del pacto negociado que ha vuelto a asemejar al Plan Marshall aprobado tras la Segunda Guerra Mundial y ha hecho hincapié en que esta vez Europa ha respondido de forma histórica: no solo «rápido» sino «bien».

Sánchez ha cerrado su primera intervención pidiendo diálogo y consenso a la oposición. En esta línea, ha afeado que haya podido entenderse con un político ideológicamente tan distante como el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, en el seno del Consejo Europea, pero en el Congreso no haya un gran acuerdo entre líderes que defienden «los mismos intereses».

«Menos arrogancia y más humildad»
El presidente del PP, Pablo Casado, ha reaccionado con dureza ante esta intervención y la ovación previa. El líder de la oposición ha advertido a Sánchez que «no hay nada que aplaudir» ni «ningún paseíllo que hacer» y le ha acusado de vivir «en una realidad paralela».

«Que venga a corrillos y aplausos y ceremonias de autobombo no muestra lo que tiene sino lo que les falta, el respaldo de otros países a lo que está pasando», ha denunciado.

Para Casado, un gobierno sustentado en tan solo 120 escaños debería desplegar «menos arrogancia y más humildad» ante el «drama» que está viviendo el país, socialmente por la elevada cifra de fallecidos por la pandemia, laboralmente por la destrucción de empleo y sanitariamente por la proliferación de los rebrotes.

Por todo ello, ha exigido a Sánchez que ponga fin a su «triunfalismo ofensivo» y se ponga a trabajar en un plan de recuperación de empleo y en el control de los rebrotes.

Abascal anuncia una moción de censura…
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha ido más lejos y ha anunciado una moción de censura contra Sánchez para el mes de septiembre. «Si ustedes no dimiten, España será en otoño campeona de los rebrotes y de la ruina», reprochó al líder socialista. «Aún estamos a tiempo de evitar ruina, muerte y opresión«, emplazó al hemiciclo.

El líder de Vox dijo así invitar a todos los diputados a su iniciativa pero citó expresamente al PP, tras recriminarle que no haya dado este paso. Abascal dedicó parte de su intervención, de hecho, a atacar a los populares y en esta clave hay que entender, precisamente, la moción de la censura, ya que su objetivo último es arrinconar a Casado.

… el PP la rechaza…
El secretario general de los populares, Teodoro García Egea, no tardó en responder a Abascal a través de las redes sociales anunció que su grupo no apoyará esta iniciativa. «Moción de censura post vacacional para salvar al soldado Sánchez. El PP estará siempre en lo importante: salvar vidas y empleos. No cuenten con nosotros para maniobras de distracción que refuercen al PSOE«.

Aludía así el número dos de los populares al carácter constructivo que la moción de censura tiene en España para evitar etapas de inestabilidad política. El Congreso no vota en la moción de censura si cesa al presidente del Gobierno en el cargo sino si éste es sustituido por el autor de la censura, lo que complica el éxito de la iniciativa. Si la censura es rechazada, pierde el autor de la misma y el Ejecutivo queda revalidado políticamente.

La moción de censura de Abascal será la primera de esta legislatura y tendrá lugar poco más de dos años después de que Sánchez alcanzara La Moncloa por esta misma vía. Sin embargo, a diferencia de aquélla, no prosperará ante la mayoría sumada por el bloque de la izquierda, sus socios soberanistas e independentistas.

… y los socios de Sánchez también
Por ello, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, subrayó que la iniciativa de Abascal no se dirige a derrocar al Gobierno sino contra Casado como parte de su operación para «fagocitar» al PP. La misma estrategia siguió el líder de Podemos, Pablo Iglesias, en 2017 cuando presentó una moción de censura contra Mariano Rajoy en plena crisis interna del PSOE. Su efecto en las urnas fue, sin embargo, el contrario.

Rufián no ha sido el único socio de Sánchez que ha adelantado su rechazo a la moción de censura de Vox. El mismo camino han anunciado tanto el líder de Más País, Íñigo Errejón, como el portavoz de Compromís, Joan Baldoví.

Al margen de la moción de censura, el presidente de Vox ha arrancado su intervención preguntando al líder socialista y a su bancada si «¿no le da vergüenza vivir en un paripé permanente?» por los aplausos a Sánchez. También se refirió a la violación de las normas de aforo que tachó de «irresponsabilidad» por parte de los socialistas, denunciando que el Gobierno mantenga esta actitud cuando «prohíbe a los españoles que salgan de sus casas».

También ha reprochado que el líder socialista celebre el paquete de ayudas cuando ésta, a su juicio, no es más que un «rescate». En esta idea y también en el reproche al triunfalismo de Sánchez coincidió un socio de investidura del PSOE como el portavoz del BNG, Néstor Rego.

Cs ofrece un pacto para Presupuestos
No ha sido la única colleja que ha recibido Sánchez este miércoles. El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, advirtió que «no es momento de aplausos», ni de »pasillitos» o «autocomplacencia». No obstante, el político naranja volvió a tender la mano al líder socialista instándole a pactar con su grupo siguiendo el camino «recto» en lugar del «largo y tortuoso» de pactar son los independentistas.

«Acometamos con responsabilidad esas reformas desde la sensatez, desde la moderación», ha emplazado el portavoz de Ciudadanos a Sánchez. «No podemos abandonarnos en manos de populismos y nacionalismos», abundó, ante la elaboración de los próximos Presupuestos del Estado.

La intervención del portavoz del PNV, Aitor Esteban, también incluyó varias advertencias. El político vasco avisó a Sánchez que las previsiones económicas que maneja el Gobierno son erróneas porque la caída del PIB y del empleo será mayor de lo que está estimando el Ministerio de Economía.

Además, ha apuntado que la Comisión Europea exigirá medidas de control de gasto a las que Sánchez no se está refiriendo y le ha exigido que deje de dar «bandazos» en sus alianzas y vuelva a mirar hacia la mayoría de investidura.

Por su parte, el portavoz del PRC, José María Mazón, ha advertido que las ayudas europeas «no se acercan ni de lejos a las necesidades que han surgido como consecuencia de la pandemia». El portavoz de Bildu, Jon Iñarritu, ha expresado también su «sorpresa» ante los aplausos recibidos por Sánchez en tanto que su homólogo en Navarra Suma, Sergio Sayas, también ha cuestionado que se ovacione al presidente mientras España vive un «drama».



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